KAREN

Karen

Bajo el nombre de karen se agrupan una serie de etnias que viven en la franja montañosa que separa Birmania de Tailandia. Son etnias con un fuerte sen-tido nacionalista, organizadas en un grupo político, la Unión Nacional Karen, y en otro armado, el Ejército de Liberación Nacional de Karen, que lucha con-tra el Gobierno comunista birmano instalado en el poder desde 1962. Con la conquista de Birmania por parte del Imperio británico en el siglo XIX muchos integrantes de la etnia karen se convirtieron al cristianismo. En la actualidad, menos del 30% son cristianos, siendo la mayoría budistas y animistas.

Los karen suelen asentar sus poblados en las laderas de las colinas. Su principal medio de subsistencia es la agricultura, en la que destaca el cultivo de arroz en primer lugar, siendo también importantes para su alimentación la patata, el maíz y algunas legum-bres. Complementan esta dieta con la cría de pequeños animales de corral, como galli-nas o cerdos.

Dentro de los karen hay un subgrupo, los padaung, que son ampliamente conocidos por una costumbre singular que afecta a sus mujeres: éstas siguen una antigua tradi-ción que consiste en mantener su cuello lo más alargado posible, utilizando para ello unas anillas o aros dorados que rodean su cuello hasta el punto de alargarlo a dimen-siones increíbles. Por esta razón, se las conoce genéricamente como «mujeres jirafa». No todas las mujeres de la tribu consiguen ser mujer jirafa. Sólo pueden llegar a serlo aquellas que nazcan los miércoles de luna llena. Ya a la edad de 7 u 8 años empiezan a colocarles estos aros de alambre o bronce, de los que no se desprenderán hasta el fin de sus días. Cada año normalmente se les añade una nueva espiral y, poco a poco, con su peso oprimiendo los huesos del cuello y las clavículas, da la impresión de que el cuello se va alargando, aunque en realidad son los hombros los que van quedando cada vez más abajo.