Ramón Larramendi

Ramón Larramendi

RAMÓN LARRAMENDI

Ramón Larramendi dirige Viajes Tierras Polares y desde 1985 ha sido pionero en España en la organización de viajes a las regiones polares. Ha participado en la primera expedición española a través de Groenlandia con esquís en 1986 y al Polo Norte geográfico y magnético con esquís en 1999 y en 1998. Ha sido el alma máter de la Expedición Circumpolar, en la que recorrió 14.000 kilómetros en trineo de perros y kayak desde Groenlandia hasta Alaska. Ha vivido seis años en el Ártico y habla de manera fluida el idioma de los inuits. Desde 2007 dirige la Fundación Polar Internacional en España.

 

Los indígenas del Ártico han sido siempre los más
firmes defensores de la vida salvaje, la biodiversidad
y el entorno natural del que se sienten parte integrante.
Ramón Larramendi

 

LOS ÚLTIMOS REYES DE THULE

Los últimos reyes de Thule es el título de un libro fundamental sobre la tradición y la transición de los pueblos del Ártico, simbolizados por una pequeña comunidad del norte de Groenlandia llamada Thule en la que viven los orgullosos inuhuit, los seres humanos que habitan más al norte del planeta y los mejores viajeros polares del mundo, compañeros de Peary en su conquista del Polo Norte en 1909. Jean Malaurie narra en este libro su fascinante vivencia durante un año en la aislada comunidad y cómo acaba siendo un testigo de excepción del montaje de la base militar de Thule, que requirió el desembarco de 10.000 soldados estadounidenses en el minúsculo poblado de Thule, de poco más de cien habitantes, durante el verano de 1951. La onda expansiva de la era nuclear aplastó de un zarpazo reliquias de la Edad de Piedra.

El Ártico, a diferencia del resto de las zonas habitadas de nuestro planeta, es una gigantesca extensión de terreno en la que apenas habitan unos centenares de miles de personas, las distancias son enormes, el aislamiento máximo y las condiciones ambientales y climáticas, las más severas del mundo; el Ártico no está de camino hacia ningún lado, no está próximo a casi nada. Estos aspectos han determinado la idiosincrasia y la historia de los 19 grupos nativos que hay en el mundo circumpolar, de los que el más conocido es el formado por los esquimales o inuit.

La escasa densidad de población ha implicado que los conflictos entre pueblos hayan sido en algunas zonas bastante raros, hasta el extremo de carecer de una palabra para designar la guerra (como ocurre en Groenlandia) y, sin embargo, poseer un carácter afable y amistoso, y considerar la solidaridad, la cooperación y la ayuda mutua como un arma tan relevante como los arpones. Pero este Ártico legendario, de grupos de nómadas en armonía con su entorno de banquisa o tundra que en algunas zonas como Canadá aún estaba presente a finales de los sesenta, empezó a comienzos de los setenta una dramática transformación de sus estructuras, con la consiguiente concentración en poblaciones, abandono de la vida tradicional, dependencia gubernamental, lenta apertura al mundo y comienzo de la explotación de los recursos petrolíferos a gran escala, como en el norte de Alaska.

Este comienzo de la explotación tuvo unas inesperadas consecuencias políticas para los nativos del Ártico americano, debido a la obligación a la que se vieron sometidos los estados donde se asentaban estas poblaciones indígenas de firmar unos tratados para aclarar los derechos de posesión de la tierra, pues sus pobladores originales no habían firmado ningún tratado ni acuerdo previo. Esta situación dio a los nativos una considerable fuerza en la negociación que en casi todos los casos supieron aprovechar bien. Los nativos del Ártico asiático y aquellos ricos en petróleo, como los nenets, de la península de Yamal, tuvieron menos suerte.

Los indígenas circumpolares han tenido por lo general una historia menos trágica que los de otras zonas del mundo. Y en algunos casos, como en el de Groenlandia, puede considerarse incluso una historia afortunada, gracias a la larga tradición de Dinamarca de preocupación por el bienestar de sus nativos, actitud que explica el porqué este territorio va camino de convertirse en 2021 en un estado independiente perteneciente al reino de Dinamarca.

Desde el momento en que la modernidad entró en el Ártico, ésta vino acompañada de unos compañeros indeseados que han afectado prácticamente a todos los indígenas del mundo sometidos a esta brutal transformación: el alcoholismo, el desarraigo provocado por la rápida urbanización y la pérdida de referencias. En muchos lugares, a pesar de los numerosos recursos empleados, como en Alaska, donde los inupiaqs son realmente ricos gracias a los royalties del petróleo, no se ha conseguido paliar los trágicos efectos de una acusada desestructuración y su triste reguero de incontables dramas humanos.

Los inuits, unangan, samis, nemsys y el resto de los grupos árticos han sido siempre los más firmes defensores de la vida salvaje, la biodiversidad y el entorno natural del que se sienten parte integrante, pero a comienzos del siglo XXI se cierne sobre ellos una grave amenaza u oportunidad provocada por un hecho inesperado, pero que está llamado a tener una importancia determinante en su futuro: el calentamiento global.

El calentamiento ya está comenzando a generar un cambio profundo en el Ártico, pues supone la amenaza total para lo que queda del modo de vida tradicional, aún vivo gracias al aislamiento y la falta de otras alternativas de empleo, e implica la desaparición de la banquisa, uno de los factores culturales y de aislamiento más importantes.

Su desaparición, además de un cambio físico radical, implicará que el Ártico dejará de ocupar una posición lateral y marginal en los asuntos mundiales para situarse en una posición central por la enorme importancia estratégica de sus gigantescas reservas de petróleo y minerales, todavía selladas por el manto blanco del hielo, pero que serán la alternativa al siempre conflictivo Oriente Medio o a la trágica África.

Los nativos del Ártico actual recuerdan de alguna manera a los de la tribu de Thule en 1950, justo antes de que un gigantesco tsunami se cerniera sobre ellos. Los actuales líderes representantes de sus comunidades circumpolares necesitarán toda la sabiduría, adaptabilidad e inteligencia para no ser literalmente barridos del mapa por una gigantesca ola cuya espuma ya se otea en el horizonte.

Ramón Larramendi

 
   

Publicado en la editorial LUNDWERG, S.L. De venta en grandes librerías (La Casa del Libro, El Corte Inglés, FNAC, Deviaje, etc.) y en internet

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